El hecho anteriormente descrito es lo que podemos considerar como el punto de partida de la recuperación de ciertas zonas aún susceptibles de esa recuperación. Es evidente que hay ciertas actuaciones ya irreversibles como la carretera que une Santoña y Argoños y que atraviesa por el centro de la marisma de Bengoa (que por cierto, debe su nombre al ingeniero encargado del proyecto de desecación de todo ese espacio) o ciertas manifestaciones del urbanismo más salvaje y destructivo; la presión urbanística sobre los municipios de la zona es brutal ya que algunos de ellos en verano multiplican su población de forma espectacular (Laredo tiene una población estable de unas 13.000 personas y en verano supera ampliamente las 150.000 o Noja donde los 2.500 habitantes estables se convierten en 100.000 en la época estival). Pero durante esta última década, también hay signos esperanzadores como el derribo parcial del dique que condenaba la marisma de Colindres o las nuevas vías abiertas para permitir la influencia intermareal en la de Bengoa; no es menos importante el abandono del proyecto que preveía el uso de 7 ha de marisma en las inmediaciones de Santoña, para el cultivo de almeja, o el proyecto, ya en marcha, de recuperación de las dunas de El Regatón. Si bien es cierto que, en esta sucesión de despropósitos, en el camino han quedado de forma irreversible extensas zonas de dunas secundarias y terciarias en el municipio de Laredo o en el frente de la playa de Berria. |
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Actualmente está en fase de ejecución una sentencia del Tribunal Supremo que ordena el derribo de cientos de chalets construidos sobre la marisma en el municipio de Argoños, lo cual está provocando un tensionamiento social innecesario si las cosas se hubieran hecho con un mínimo de sentido común desde el principio.
En palabras de José Javier Aransay, último director de la Reserva y actual director en funciones del Parque Natural, este año se va a poner en marcha algo tan elemental y necesario para un espacio de la importancia del que nos ocupa, como es un centro de recepción a visitantes e información del humedal, en una parte del edificio-mamotreto-mirador levantado en el puerto de Santoña. Lo esperamos con impaciencia.
En esta tarea de recuperación de la marisma, son también de destacar las obras de colmatación y asentamiento de riberas realizadas en las márgenes de la de Bengoa y la de Montehano (Escalante).
Sin embargo se siguen escribiendo episodios negros a fecha de hoy, es el caso del relleno para construir varios diques, a mayor gloria de las empresas cementeras, en el playón de guijarro exterior del puerto de Laredo, único lugar de todo el Parque en el que era posible la observación del correlimos oscuro.
2. LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA
El Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel ocupa un área de 6.907 ha de la costa oriental de Cantabria.
Los municipios concernidos por este Parque son: Ampuero, Argoños, Arnuero, Bárcena de Cicero, Colindres, Escalante, Laredo, Limpias, Noja, Santoña y Voto. |
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