A nuestra derecha se extenderá una zona de cultivos cerealistas y estepas situados fuera del parque, mientras que a la izquierda nos acompañan algunas repoblaciones de escaso porte, fundamentalmente pinos piñoneros. Continuamos por esta senda hasta que, haciendo un giro en el camino, nos encontremos de frente con la “Laguna de Sisones”. Se trata de una laguna estacional, aunque suele conservar algo de carrizo todo el año. Los alrededores de esta laguna también son uno de los mejores lugares del parque para practicar digiscoping, así que merece la pena abandonar el camino para recorrer la zona.

De vuelta en el sendero principal, y a tan solo unos metros de la laguna, se alzan las ruinas de la “Iglesia de San Pedro Apóstol”. Monumento indispensable en toda visita al parque, sus paredes casi derruidas nos hablan de un pasado remoto. Además de su interés histórico, en el interior de la iglesia anidan varias especies, entre ellas algunas rapaces. Debemos tener en cuenta que las ruinas están valladas para evitar posibles daños por desprendimientos. En este punto el camino desciende y gira de nuevo hacia la izquierda para encontrarse con el curso del “Arroyo Culebro”. Remontándolo observaremos otra laguna de buen tamaño, acompañada por abundante vegetación de ribera: Es la “Laguna de la Recomba”. Desde aquí solo tenemos que continuar el camino que discurre paralelo a la ribera del arroyo. A nuestra derecha poco a poco la vegetación se hace más densa y los carrizales más abundantes. Al otro lado del camino se alza el cerro más alto del parque, coronado por una pequeña masa de pinos reforestados. Tan solo nos queda seguir el curso del “Arroyo Culebro”, que unos doscientos metros más allá nos conduce hasta una zona de bosque de ribera en bastante buen estado. Atravesándola llegaremos al “Jardín de Rocas”, desde el que se divisa de nuevo el C.E.A. de Polvoranca. En este punto podemos volver hacia el aparcamiento o continuar visitando el parque.
8. Opinión y experiencias propias
En el plano personal Polvoranca es y será para mí un lugar especial. Allí me inicié en la ornitología de la mano del grupo SEO-Vanellus, del que actualmente soy vocal. Mi afición a la fotografía y las largas jornadas de pajareo me llevaron irremediablemente a terminar adquiriendo un telescopio. Fueron mis primeros pasos como digiscoper. El resto: practicar y practicar; y para eso este parque ofrece posibilidades que otros lugares no tienen. Polvoranca es un lugar ideal para iniciarse en la práctica del digiscoping. Su cercanía respecto de Madrid capital y su buena comunicación nos ofrecen la posibilidad de fotografiar un buen número de especies en un entorno muy urbanizado.
Sin embargo debemos recordar en todo momento que nos encontramos en un parque y por tanto la forma en la que podremos hacer digiscoping está limitada por algunas condicionantes. Me refiero por ejemplo al hecho de que será frecuente que mientras intentamos fotografiar a un ave nos encontramos con gente paseando, comiendo o jugando al fútbol cerca. En muchas ocasiones estas molestias terminan por ahuyentarla. También deberemos poner cuidado en no situar nuestros equipos en medio de los caminos, interrumpiendo el paso a ciclistas y peatones. Lo más recomendable es madrugar y llegar al parque antes que la mayoría de visitantes. Otro factor que debemos tener presente es que el calor en los meses de verano es muy intenso. Las épocas más recomendables para visitarlo son el invierno y la primavera. 
|